Se debe mantener un diario de los dolores de cabeza, particularmente de la primera vez que se presentaron, para ayudar a identificar la fuente o el desencadenante de los síntomas. A partir de esa información, la persona puede imaginarse la forma de modificar el ambiente o los hábitos para evitar las dolores de cabeza recurrentes. Cuando se presente un dolor de cabeza, se debe anotar la fecha y la hora en que comenzó, lo que la persona comió en las últimas 24 horas, la cantidad de tiempo que la persona durmió la noche anterior, lo que la persona estaba haciendo y en lo que estaba pensando justo antes de que comenzara el dolor de cabeza, cualquier situación de estrés en la vida de la persona, la duración del dolor de cabeza y lo que la persona hizo para detenerlo. Después de cierto tiempo, la persona puede comenzar a observar un patrón y ser capaz de identificar los desencadenantes que debe evitar. Un dolor de cabeza se puede aliviar descansando con los ojos cerrados y la cabeza apoyada o utilizando técnicas de relajación. Para aliviar los dolores de cabeza por tensión puede ser efectivo un masaje o calor aplicado a la parte posterior superior del cuello. Los medicamentos para el dolor de venta libre son a menudo efectivos para aliviar el dolor de cabeza. Para las dolores de cabeza por tensión generalmente son eficaces el acetaminofén (Tylenol), la aspirina o el ibuprofeno (Advil o Motrim). Sin embargo, LA ASPIRINA NO SE DEBE USAR CON NIÑOS debido al riesgo de desarrollo del síndrome de Reye. Las cefaleas migrañosas pueden responder a la aspirina, naproxeno (Aleve) o una combinación de medicamentos como Excedrin Migraine. En caso de que los medicamentos de venta libre no logren controlar el dolor, se recomienda hablar con el médico con respecto al uso de posibles medicamentos recetados que abarcan entre otros: ergotamina, dehidroergotamina, ergotamina con cafeína (Cafergot), isometepteno (Midrin), al igual que triptanos como sumatriptán (Imitrex), rizatriptán (Maxalt), almotriptán (Axert), andzolmitriptán (Zomig). Algunas veces, para el manejo de la migraña son de utilidad medicamentos para las náuseas y los vómitos. Si la persona a menudo padece dolores de cabeza, el médico puede prescribirle medicamentos para prevenirlos antes de que ocurran. Ejemplos de estos medicamentos puede ser: - Antidepresivos, como nortriptilina (Pamelor), amitriptilina (Elavil), fluoxetina (Prozac, Sarafem), sertralina (Zoloft) o paroxetina (Paxil), para los dolores de cabeza por tensión y cefaleas migrañosas.
- Beta-bloqueadores, como propranolol (Inderal) para cefaleas migrañosas frecuentes.
- Bloqueadores de los canales de calcio, como verapamilo, para cefaleas migrañosas frecuentes.
Si se utilizan medicamentos para el dolor más de dos veces por semana se puede estar sufriendo de cefalea de rebote, que son causadas por un ciclo de uso de medicamentos para el dolor a corto plazo, al que le sigue el retorno del dolor de cabeza por períodos cada vez más largos, a pesar de tomar más medicamentos para el dolor. Todos los tipos de analgésicos (incluyendo los medicamentos de venta libre), relajantes musculares, algunos descongestionantes y la cafeína pueden producir este patrón. Si se considera que este puede ser un problema para la persona, se debe consultar al médico.
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