En los adultos, la parálisis facial frecuentemente se debe a una parálisis de Bell. Este trastorno (probablemente producido por un virus) usualmente afecta a un lado de la cara, causando la caída de la comisura labial, babeo y lagrimeo excesivo. Aunque la deformación facial mejora con el tiempo, a menudo queda una deformidad permanente. Algunas veces, hay pérdida del sentido del gusto en el lado afectado del rostro y el sonido también se puede percibir como más fuerte en dicho lado afectado. En la parálisis facial debido a una apoplejía, es posible que se cierre el ojo del lado afectado y que se arrugue la frente, lo cual no es probable en la parálisis de Bell. Igualmente, en el caso de una apoplejía se afectan frecuentemente otros músculos en un lado del cuerpo.
La parálisis facial debido a un tumor cerebral generalmente se desarrolla de manera gradual, acompañada de dolores de cabeza, convulsiones o pérdida de la audición. En los recién nacidos, la parálisis facial puede ser secundaria a un trauma del nacimiento.
|