Se elabora la historia clínica y se lleva a cabo un examen físico. Algunas de las preguntas de la historia clínica que documentan en detalle la parálisis facial son: - ¿Están afectados ambos lados del rostro?
- ¿Se sufrió recientemente una enfermedad o lesión?
- ¿Qué otros síntomas se presentan?
- ¿Se presenta flacidez en el rostro?
- ¿Se presenta babeo?
- ¿Se presenta lagrimeo excesivo por un ojo?
- ¿Se presentan dolores de cabeza?
- ¿Se presentan convulsiones?
- ¿Se presenta algún problema visual?
- ¿Se presenta debilidad o parálisis en alguna otra parte del cuerpo?
La revisión física abarca un examen neurológico detallado. Algunos de los estudios diagnósticos que se pueden realizar son: Intervención:
Se pueden hacer los arreglos necesarios para que la persona reciba fisioterapia, terapia del lenguaje u ocupacional en caso de que sea apropiado. Si la parálisis facial ocasionada por la parálisis de Bell persiste por más de 6 a 12 meses, se puede recomendar la cirugía plástica para mejorar el cierre del ojo y la apariencia facial. Luego de visitar al médico:
Es posible que la persona desee anotar el diagnóstico relacionado con la parálisis facial en su registro médico personal.
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