La caída de los párpados puede ser constante, progresiva o intermitente, así como unilateral o bilateral. Cuando afecta un sólo lado (unilateral), el defecto es fácil de detectar comparando la posición relativa de ambos párpados. Por el contrario, es más difícil cuando se presenta en ambos lados o cuando el problema es muy sutil. El hecho de que una persona arrugue la frente o incline la cabeza hacia atrás puede ser un signo de que está tratando de ver por debajo de los párpados caídos. Los párpados caídos hacen que la persona se vea somnolienta o cansada. Esta condición puede ser una anomalía congénita (presente al momento del nacimiento) o adquirida en una etapa posterior de la vida y no debe ser un motivo de pánico, pero sí se debe comentar al médico.
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