Se elabora la historia clínica y se lleva a cabo un examen físico. Algunas de las preguntas de la historia médica que documentan en detalle el aumento del lagrimeo son: - Patrón de tiempo:
- ¿Cuándo comenzó?
- ¿Es el primer episodio?
- ¿Se presenta todo el tiempo o aparece y desaparece?
- ¿Existe un patrón específico de presentación?
- Calidad:
- ¿Afecta la visión?
- ¿Se utilizan lentes correctores o se necesitan?
- ¿El aumento del lagrimeo se relaciona con respuestas emocionales?
- ¿El lagrimeo está acompañado de dolor, sensación punzante o prurito?
- ¿El líquido es claro?
- ¿Los ojos se presentan rojos o inflamados?
- ¿Se presenta secreción o formación de costras al despertar?
- Localización:
- ¿El aumento del lagrimeo afecta ambos ojos?
- De ser así, ¿están ambos ojos afectados en igual medida?
- Factores agravantes:
- ¿Qué factores parecen ocasionar o aumentar el lagrimeo?
- ¿Qué tipo de medicamentos está tomando?
- ¿Sufre de alergias?
- ¿Hay exposición frecuente al viento, el polvo, los químicos, el sol o la luz?
- ¿Ha sufrido recientemente lesiones en uno o ambos ojos?
- Factores atenuantes:
- ¿Qué factores parecen ayudar a disminuir el lagrimeo?
- ¿Ha utilizado soluciones oftálmicas?
- Otros:
El examen físico puede incluir una evaluación ocular minuciosa. Algunos de los exámenes diagnósticos que se pueden realizar son: - Cultivo y exámenes de sensibilidad de una muestra de lágrimas
- Prueba de Schirmer
Intervención: Una vez que se han explicado los síntomas, por lo general se esclarece la causa. Es posible que el tratamiento sea a base de gotas oculares, antibióticos antihistamínicos tópicos o incluso la cirugía. Si existe la posibilidad de obstrucción en el sistema lacrimal, se inserta una sonda en el sistema de drenaje lacrimal, lo cual no produce dolor y, si se presenta la obstrucción, generalmente se requiere la cirugía para corregir el problema. También la posición inadecuada de los párpados se puede resolver con cirugía menor.
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