La prevención de la pérdida de la audición es más efectiva que su tratamiento cuando "el daño ya está hecho". La disminución leve de la audición es normal después de los 20 años. Algún grado de sordera nerviosa (o pérdida de la audición) afecta a 1 de cada 5 personas antes de la edad de 55 años. Esta condición por lo general se desarrolla gradualmente y muy rara vez termina en sordera completa. Ver pérdida de la audición por el envejecimiento. En ocasiones, se puede sospechar erróneamente la enfermedad de Alzheimer u otras enfermedades neurológicas en las personas de edad avanzada, debido a sus problemas de audición. Existen muchas causas de la pérdida de la audición y se pueden dividir en 2 categorías: - Pérdida conductiva: ocurre cuando los tres minúsculos huesos del oído (osículos) no pueden transmitir el sonido hasta la cóclea o cuando el tímpano no logra vibrar en respuesta al sonido, debido a algún problema mecánico como la presencia de líquido en el oído.
- Pérdida nerviosa: se produce cuando el nervio es lesionado por medios físicos o de otra naturaleza.
La pérdida conductiva es a menudo reversible, mientras que la nerviosa no. Hoy día se recomienda la examinación de pérdida de la audición para todos los recién nacidos. Es posible que los problemas de audición sean la razón por la cual se presente retardo en el desarrollo del habla. La causa más común de la pérdida temporal de la audición en los niños son las infecciónes del oído. El líquido puede permanecer en el oído, lo que deriva en una infección. Aunque este fluido puede pasar inadvertido, puede causar problemas auditivos considerables en los niños. Cualquier fluido que permanece por más de 8 a 12 semanas es un motivo de preocupación.
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