La utilización de un vaporizador puede servir, ya que aumenta la humedad y así se mantiene el moco diluido. Los analgésicos de venta libre como el acetaminofén o el ibuprofeno pueden proporcionar un alivio parcial al dolor de oído en los adultos. También es posible usar una compresa fría o paños húmedos fríos en el oído externo durante 20 minutos para reducir el dolor. Asimismo, puede ser de gran ayuda abrir la trompa de Eustaquio. Los antihistamínicos, los descongestionantes o las gotas nasales disminuyen la cantidad de secreción nasal y logran la contracción de las membranas mucosas. Se recomienda utilizar estos medicamentos sólo durante unos cuantos días y de persistir los síntomas por más tiempo, se debe consultar con el médico. Es posible que se requiera de gotas óticas analgésicas para el dolor severo, las cuales puede prescribir el médico. Si no es posible conseguirlas, se puede usar de 2 a 3 gotas de aceite de oliva u otra clase de aceite común de cocina siempre y cuando NO se presente secreción, NO haya tubos auditivos u otro agujero en el tímpano. El dolor de oído causado al descender rápidamente desde grandes alturas se puede aliviar al deglutir, al masticar goma de mascar o con otros métodos y, en el caso de los bebés, se les puede dejar que succionen de un biberón durante el descenso. Cuidados pediátricos en el hogar: - Suministrar al niño una pastilla o jarabe analgésico (acetaminofén oral o ibuprofeno), utilizando las dosis recomendadas en la etiqueta del empaque.
- Evitar fumar cigarrillos cerca al niño (dado que posiblemente el humo aumenta el riesgo de infección).
- Suministrar al niño gotas óticas para el dolor prescritas por el médico. Si no es posible conseguirlas, se puede usar de 2 a 3 gotas de aceite de oliva u otra clase de aceite común de cocina siempre y cuando NO se presente secreción, NO haya tubos auditivos u otro agujero en en el tímpano.
- Usar una compresa fría o paños húmedos fríos en el oído externo durante 20 minutos para disminuir las molestias.
- Si el niño se siente incómodo al estar acostado, el descanso en una posición inclinada puede ayudar a reducir la presión en el oído medio.
- Se debe evitar el uso de aspirina en adolescentes o niños que posiblemente tengan gripe o varicela, dado el riesgo de que se presente el síndrome de Reye, un problema grave que compromete el hígado y el cerebro.
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