Para la presión sanguínea alta causada por hipertensión esencial o si se presenta prehipertensión, se recomienda a menudo una dieta apropiada, pérdida de peso, ejercicio y reducir el consumo de sal y alcohol. Si estas medidas solas no funcionan, el médico hablará con el paciente acerca de la posibilidad de tomar medicamentos para bajar la presión sanguínea. Si la lectura de la presión sanguínea está constantemente por encima de 140/90, el médico puede prescribir medicamentos para dicha hipertensión. Si la persona presenta otros factores de riesgo para una enfermedad cardiaca, especialmente diabetes, es posible que el médico prescriba medicamentos más pronto que tarde. Si la persona tiene presión sanguínea alta, el objetivo es bajar dicha presión por debajo de 140/90 en todas las lecturas y si la persona también presenta diabetes o enfermedad renal, el objetivo es que la presión sanguínea esté constantemente por debajo de 130/80. Para los casos de presión sanguínea alta a consecuencia de medicamentos, se debe consultar al médico para cambiarlos o descontinuarlos. NO SE DEBE CAMBIAR EL MEDICAMENTO SIN CONSULTAR PRIMERO CON EL MÉDICO.
|