En los casos de emergencia, primero se debe determinar la gravedad de la condición; luego, se elabora la historia clínica y se realiza el examen físico. Se puede requerir una evaluación frecuente de los signos vitales (temperatura, pulso, ritmo respiratorio, presión sanguínea) y/o una hospitalización. Las preguntas de la historia clínica para documentar la presión sanguínea baja pueden ser las siguientes: - ¿Cuál es su presión sanguínea normal?
- ¿Qué medicamentos está tomando?
- ¿Ha estado comiendo y bebiendo normalmente?
- ¿Hay antecedentes recientes de enfermedad, accidente o lesión?
- ¿Qué otros síntomas se presentan?
- ¿Se desmaya o disminuye su estado de alerta?
- ¿Se desmaya o se marea al pararse o sentarse después de estar acostado?
Los exámenes de diagnóstico que pueden realizarse son:
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