La fiebre (la cual puede acompañar los escalofríos) es la respuesta natural del cuerpo a una variedad de condiciones como la infección. Si la fiebre es moderada: 38,8 ° C (102 ° F) o menos y no se presentan efectos secundarios, no se necesita ningún tratamiento médico especializado. Se deben ingerir líquidos en cantidad y guardar mucho reposo. La evaporación refresca la piel y, por lo tanto, reduce la temperatura corporal. Un baño en la tina o con esponja con agua tibia a unos 21,1° C (70° F) puede ayudar a bajar la fiebre. No se debe usar agua fría, pues además de ser desagradable, puede subir la fiebre y provocar escalofríos. Los medicamentos, como el acetaminofén, son un medio efectivo para combatir la fiebre y los escalofríos. A los niños que presentan síntomas de una infección viral no se les debe administrar aspirina, porque corren el riesgo de desarrollar el síndrome de Reye. La personas que presentan fiebre alta no deben envolverse en mantas, ya que esto sólo aumenta la fiebre. Cuidados en el hogar para los niños:
Si la temperatura del niño está por encima de los 38,8° C (102° F) o si el niño no se siente bien, se le debe dar líquido o analgésicos (preferiblemente los que no contienen aspirina como el acetaminofén), siguiendo la dosis recomendada en la etiqueta. No se debe administrar aspirina a niños con infecciones virales, dada la posibilidad del síndrome de Reye. Si una o dos horas después de administrarle el medicamento para la fiebre, la temperatura está por encima de los 39,7° C (103,5° F), es necesario sumergirlo hasta el ombligo en una tina con agua tibia y frotarle el cuerpo con una toalla o con un pañito durante 20 minutos o durante el tiempo que él lo tolere. Se agrega agua tibia cada vez que sea necesario para mantener la temperatura del agua y evitar que el niño tiemble. Finalmente debe secarse con una toalla seca, sin frotarlo. - Es importante vestir al niño con ropas ligeras, administrarle líquidos y mantenerle la habitación a una temperatura fresca, pero cómoda.
- No se debe usar agua helada ni frotar con alcohol para bajar la temperatura de un niño, ya que esto puede provocarle un shock.
- No se debe envolver en mantas a un niño con fiebre.
- No se debe despertar a un niño dormido para darle un medicamento o tomarle la temperatura, ya que el sueño es más importante.
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