Existen muchos factores que pueden ocasionar una pérdida de peso involuntaria, tales como: trastornos endocrinos, gastrointestinales y siquiátricos o deficiencias nutricionales, infecciones, tumores y trastornos neurológicos. La anorexia nerviosa es casi exclusiva de las adolescentes. Aunque muchas adolescentes atraviesan una faceta de exceso de dietas (ver pérdida de peso intencional), muy pocas desarrollan realmente anorexia nerviosa; y de ese porcentaje, sólo un 15% muere por complicaciones de dicha condición. Las jóvenes anoréxicas tienden a provenir de familias en las que se suele hablar de las cantidades o tipos "correctos" de alimentos por ingerir y son jóvenes que pueden utilizar su negativa a comer como una herramienta para manipular a sus padres. Ver también bulimia.
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