En la primera cita, el médico hará preguntas que incluyen la frecuencia y la severidad del dolor de espalda y tratará de determinar su causa y la posibilidad de una pronta recuperación con medidas simples tales como la aplicación del hielo, el uso de analgésicos suaves, la fisioterapia y el ejercicio adecuado. En la mayoría de los casos, el dolor de espalda mejorará con el uso de estos métodos. Entre algunas de las preguntas se incluyen: - ¿El dolor se presenta en uno o en ambos lados?
- ¿Cómo se describiría el dolor? Es un dolor sordo, un dolor agudo, un dolor pulsátil o con ardor?
- ¿Es la primera vez que se presenta el dolor de espalda ?
- ¿Cuándo comenzó? ¿Se presentó de repente?
- ¿Hubo alguna lesión o accidente en particular?
- ¿Qué actividad se estaba desarrollando antes de que se iniciara el dolor? ¿Estaba levantando algo o agachándose? ¿Estaba trabajando en el computador? ¿Estaba conduciendo durante un largo trayecto?
- ¿Ha tenido dolor de espalda en otras oportunidades, es el dolor esta vez igual o diferente? ¿De qué manera es diferente?
- ¿Conoce la causa de los episodios anteriores de dolor de espalda?
- ¿Qué tanto dura usualmente cada episodio de dolor?
- ¿Se siente el dolor en otro lugar diferente a la espalda, como en la cadera, en el muslo, en la pierna o en el pie?
- ¿Se siente hormigueo o entumecimiento? Cualquier tipo de debilidad o pérdida del funcionamiento de las piernas o de cualquier otra área?
- ¿Qué factor empeora el dolor? ¿Levantar objetos, voltear, estar de pie o permanecer sentado durante mucho tiempo?
- ¿Qué factores alivian el dolor?
- ¿Se presentan otros síntomas? ¿Pérdida de peso? ¿Fiebre? ¿Cambios en la orina? ¿Cambios en los hábitos de defecación?
Durante el examen físico, el médico tratará de ubicar el punto del dolor y de saber la manera como éste afecta los movimientos. El médico pedirá al paciente que realice las siguientes acciones: - Sentarse, ponerse de pie y caminar. Mientras el paciente camina el médico le pedirá que trate de hacerlo en la punta de los pies y luego en los talones.
- Inclinarse hacia delante, hacia atrás y hacia los lados.
- Acostarse y levantar los pies manteniéndolos derechos. Si el dolor empeora con este movimiento, es posible que se esté sufriendo de ciática, especialmente si también se siente entumecimiento u hormigueo en una de las piernas.
El médico coloca las piernas del paciente en diferentes posiciones que incluyen el doblamiento y estiramiento de las rodillas. Durante el curso de la consulta se evalúa la fortaleza del paciente y su capacidad de movimiento. Para evaluar la función nerviosa, el médico utiliza un martillo de plástico con el fin de observar los reflejos y le toca las piernas en muchos puntos con un alfiler, con un aplicador de algodón o con una pluma para evaluar el sistema nervioso sensorial (qué tan bien se siente el paciente) y le pide avisarle si hay áreas en las que la sensación sea más sorda al tocarlas con el alfiler, con el aplicador o con la pluma. La mayoría de las personas que sufren dolor de espalda se recuperan entre las 4 y 6 semanas, por lo tanto, es probable que en la primera cita el médico no ordene ningún tipo de exámenes. Sin embargo, si se presenta cualquiera de los siguientes síntomas o situaciones, es probable que el médico ordene radiografías inclusive en la primera cita: - Dolor que ha durado más de un mes
- Entumecimiento
- Debilidad muscular
- Accidente o lesión
- Fiebre
- Tiene más de 65 años de edad
- Ha tenido cáncer o grandes antecedentes familiares de cáncer
- Pérdida de peso
En estos casos el médico está buscando un tumor, una infección, una fractura, o un trastorno nervioso severo. Los síntomas anteriormente mencionados son indicio de que se pueda estar presentando una de estas condiciones y, de ser así, esta situación cambia el tratamiento para el dolor de espalda. Entre algunos de los exámenes que se pueden ordenar se incluyen radiografías, mielograma (radiografía o TC de la columna después de haber inyectado en ella un medio de contraste), una TC de la columna lumbosacra o una IRM de la columna lumbosacra. La hospitalización, la tracción o la cirugía de columna deben considerarse sólo si se presenta lesión del nervio o si la enfermedad no se cura después de un largo tiempo.
Muchas personas se han beneficiado de la fisioterpia. El médico determinará si el paciente necesita ser evaluado por un fisioterapeuta y hará la remisión correspondiente. El fisioterapeuta iniciará el tratamiento utilizando métodos para reducir el dolor y luego enseñará al paciente la manera de prevenir un nuevo dolor de espalda. Si el dolor dura más de un mes, es posible que el médico haga una remisión a un ortopedista (especialista en problemas de los huesos) o a un neurólogo (especialista en trastornos de los nervios).
|