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Vértebras lumbares
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Vertebroplastia - Procedimientos
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Dolor de espalda bajo

Nombres alternativos:
Dolor de espalda; dolor de espalda baja; dolor lumbar; dolor en la espalda

Cuidados en el hogar:

Muchas personas se sienten mejor después de una semana de haberse presentado el dolor de espalda y es probable que después de otras 4 a 6 semanas el dolor haya desaparecido completamente. Para asegurar un rápido alivio, es importante tomar las medidas adecuadas cuando el dolor se siente por primera vez.

Una de las creencias erróneas comunes acerca del dolor de espalda es que es necesario descansar y evitar la actividad durante un largo tiempo. De hecho, el descanso en cama NO es recomendable. Si aún no tiene indicios de una causa seria subyacente para el dolor de espalda (como pérdida de control de la vejiga o de los intestinos, debilidad, pérdida de peso o fiebre), entonces es necesario mantenerse tan activo como sea posible. Se recomienda reducir la actividad física durante los dos primeros días y después de esto reiniciar gradualmente las actividades de rutina. A continuación, se enuncian algunos consejos sobre cómo manejar el dolor y la actividad de manera oportuna:

  • Suspender la actividad física normal durante los primeros días. Esto ayuda a calmar los síntomas y a reducir cualquier tipo de inflamación que se presente en el área del dolor.
  • Aplicar calor o frío en el área afectada por el dolor. Un buen método es aplicar el hielo durante las primeras 48 a 72 horas y luego aplicar el calor.
  • Tomar analgésicos de venta libre como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB) o acetaminofén (Tylenol). Si no se puede tomar ninguno de estos analgésicos por razones médicas, como en el caso de una úlcera estomacal, inflamación estomacal o trastornos hepáticos, entonces se debe consultar con el médico sobre otras medidas para aliviar el dolor.

Al momento de dormir, es recomendable tratar de acostarse en posición fetal encogido y con una almohada entre las piernas. Si se duerme de espalda, se aconseja colocar una almohada o una toalla enrollada bajo las rodillas para aliviar la presión.

NO se deben realizar actividades que impliquen levantar objetos pesados ni voltear la espalda durante las 6 primeras semanas después de haberse presentado el dolor y es necesario EVITAR el ejercicio los días inmediatamente posteriores al inicio del dolor. Después de 2 a 3 semanas, sin embargo, se debe reanudar el ejercicio gradualmente (particularmente con la asesoría de un fisioterapeuta). Es necesario recordar que la actividad física diaria se debe reanudar después de unos pocos días.
Cuando se esté listo para reanudar el ejercicio, se debe iniciar con entrenamiento cardiovascular suave. Caminar, montar en bicicleta estática y nadar son buenos ejemplos de la manera como se debe iniciar después de 2 semanas de haberse presentado los síntomas. Esta actividad aeróbica puede ayudar a que el flujo sanguíneo llegue a la espalda, a promover la curación y a fortalecer los músculos del estómago y de la espalda.

Los ejercicios de estiramiento y de fortalecimiento son importantes a largo plazo. Sin embargo, empezarlos demasiado pronto después de la lesión puede hacer que el dolor empeore. Un fisioterapeuta pueden ayudar a determinar el momento de incorporar este tipo de ejercicios y la manera correcta de hacerlo.
Se deben EVITAR los siguientes ejercicios durante la etapa inicial de la recuperación, a menos que el médico o el fisioterapeuta indiquen lo contrario:

  • Trotar
  • Jugar fútbol
  • Jugar golf
  • Bailar
  • Levantar pesas
  • Levantar las piernas cuando se está boca abajo
  • Hacer abdominales manteniendo las piernas derechas (en lugar de doblar las rodillas)


Se debe llamar al médico si:

Se debe llamar al número local de emergencias (como el 911 en Estados Unidos) si se ha perdido el control de la vejiga y de los intestinos o, de otro modo, ponerse en contacto con el médico si presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor de espalda acompañado de fiebre inexplicable.
  • El dolor de espalda empezó después de una caída o golpe severos.
  • Enrojecimiento e inflamación en la espalda o en la columna.
  • El dolor baja por las piernas hasta la rodilla.
  • Debilidad o entumecimiento de las caderas, muslos, piernas o pelvis.
  • Ardor al orinar o sangre en la orina.
  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Uso de esteroides o de medicamentos intravenosos.
  • El dolor empeora al acostarse.
  • El dolor lo despierta en las horas de la noche.
  • El dolor es muy agudo.
  • Nunca antes se ha tenido o se ha evaluado el dolor de espalda.
  • Se ha tenido dolor de espalda en otras ocasiones pero este episodio tiene características diferentes.
  • Este episodio de dolor de espalda ha durado más de 4 semanas.

Si se presenta alguno de los síntomas anteriormente mencionados, el médico buscará cuidadosamente cualquier signo de infección (como meningitis, absceso, o infecciones del tracto urinario), ruptura de disco, estenosis de la columna, hernia, cáncer, cálculos renales, torsión testicular u otro tipo de problemas serios.



Lo que se puede esperar en el consultorio médico:

En la primera cita, el médico hará preguntas que incluyen la frecuencia y la severidad del dolor de espalda y tratará de determinar su causa y la posibilidad de una pronta recuperación con medidas simples tales como la aplicación del hielo, el uso de analgésicos suaves, la fisioterapia y el ejercicio adecuado. En la mayoría de los casos, el dolor de espalda mejorará con el uso de estos métodos.

Entre algunas de las preguntas se incluyen:

  • ¿El dolor se presenta en uno o en ambos lados?
  • ¿Cómo se describiría el dolor? Es un dolor sordo, un dolor agudo, un dolor pulsátil o con ardor?
  • ¿Es la primera vez que se presenta el dolor de espalda ?
  • ¿Cuándo comenzó? ¿Se presentó de repente?
  • ¿Hubo alguna lesión o accidente en particular?
  • ¿Qué actividad se estaba desarrollando antes de que se iniciara el dolor? ¿Estaba levantando algo o agachándose? ¿Estaba trabajando en el computador? ¿Estaba conduciendo durante un largo trayecto?
  • ¿Ha tenido dolor de espalda en otras oportunidades, es el dolor esta vez igual o diferente? ¿De qué manera es diferente?
  • ¿Conoce la causa de los episodios anteriores de dolor de espalda?
  • ¿Qué tanto dura usualmente cada episodio de dolor?
  • ¿Se siente el dolor en otro lugar diferente a la espalda, como en la cadera, en el muslo, en la pierna o en el pie?
  • ¿Se siente hormigueo o entumecimiento? Cualquier tipo de debilidad o pérdida del funcionamiento de las piernas o de cualquier otra área?
  • ¿Qué factor empeora el dolor? ¿Levantar objetos, voltear, estar de pie o permanecer sentado durante mucho tiempo?
  • ¿Qué factores alivian el dolor?
  • ¿Se presentan otros síntomas? ¿Pérdida de peso? ¿Fiebre? ¿Cambios en la orina? ¿Cambios en los hábitos de defecación?

Durante el examen físico, el médico tratará de ubicar el punto del dolor y de saber la manera como éste afecta los movimientos. El médico pedirá al paciente que realice las siguientes acciones:

  • Sentarse, ponerse de pie y caminar. Mientras el paciente camina el médico le pedirá que trate de hacerlo en la punta de los pies y luego en los talones.
  • Inclinarse hacia delante, hacia atrás y hacia los lados.
  • Acostarse y levantar los pies manteniéndolos derechos. Si el dolor empeora con este movimiento, es posible que se esté sufriendo de ciática, especialmente si también se siente entumecimiento u hormigueo en una de las piernas.

El médico coloca las piernas del paciente en diferentes posiciones que incluyen el doblamiento y estiramiento de las rodillas. Durante el curso de la consulta se evalúa la fortaleza del paciente y su capacidad de movimiento.

Para evaluar la función nerviosa, el médico utiliza un martillo de plástico con el fin de observar los reflejos y le toca las piernas en muchos puntos con un alfiler, con un aplicador de algodón o con una pluma para evaluar el sistema nervioso sensorial (qué tan bien se siente el paciente) y le pide avisarle si hay áreas en las que la sensación sea más sorda al tocarlas con el alfiler, con el aplicador o con la pluma.

La mayoría de las personas que sufren dolor de espalda se recuperan entre las 4 y 6 semanas, por lo tanto, es probable que en la primera cita el médico no ordene ningún tipo de exámenes. Sin embargo, si se presenta cualquiera de los siguientes síntomas o situaciones, es probable que el médico ordene radiografías inclusive en la primera cita:

  • Dolor que ha durado más de un mes
  • Entumecimiento
  • Debilidad muscular
  • Accidente o lesión
  • Fiebre
  • Tiene más de 65 años de edad
  • Ha tenido cáncer o grandes antecedentes familiares de cáncer
  • Pérdida de peso

En estos casos el médico está buscando un tumor, una infección, una fractura, o un trastorno nervioso severo. Los síntomas anteriormente mencionados son indicio de que se pueda estar presentando una de estas condiciones y, de ser así, esta situación cambia el tratamiento para el dolor de espalda.

Entre algunos de los exámenes que se pueden ordenar se incluyen radiografías, mielograma (radiografía o TC de la columna después de haber inyectado en ella un medio de contraste), una TC de la columna lumbosacra o una IRM de la columna lumbosacra.

La hospitalización, la tracción o la cirugía de columna deben considerarse sólo si se presenta lesión del nervio o si la enfermedad no se cura después de un largo tiempo.

Muchas personas se han beneficiado de la fisioterpia. El médico determinará si el paciente necesita ser evaluado por un fisioterapeuta y hará la remisión correspondiente. El fisioterapeuta iniciará el tratamiento utilizando métodos para reducir el dolor y luego enseñará al paciente la manera de prevenir un nuevo dolor de espalda.

Si el dolor dura más de un mes, es posible que el médico haga una remisión a un ortopedista (especialista en problemas de los huesos) o a un neurólogo (especialista en trastornos de los nervios).



Prevención:

El ejercicio es importante para evitar los episodios repetitivos de dolor de espalda y evitar este dolor en primer lugar. Si la persona ha tenido dolor de espalda en algún momento, el trabajo con un fisioterapeuta le puede ayudar cuando está aprendiendo a hacer ejercicio de manera segura. A través del ejercicio la persona puede:

  • Mejorar su postura
  • Fortalecer la espalda y mejorar la flexibilidad
  • Bajar de peso
  • Evitar caídas

Un programa completo de ejercicios debe incluir actividad aeróbica, como caminar, nadar o montar en bicicleta estática, al igual que entrenamiento en fortaleza y estiramiento. Para prevenir el dolor de espalda, es muy importante aprender a levantar cosas y agacharse apropiadamente, siguiendo estos consejos:

  • Si un objeto es demasiado pesado o difícil de manejar, se debe conseguir ayuda.
  • Separar las piernas para tener una base amplia de apoyo.
  • Pararse lo más cerca posible al objeto que se va a levantar.
  • Doblar el cuerpo por las rodillas, no por la cintura.
  • Templar los músculos del estómago a medida que se levanta el objeto o se descarga.
  • Mantener el objeto tan cerca del cuerpo como se pueda.
  • Realizar la acción de levantamiento usando los músculos de las piernas.
  • NO inclinarse hacia delante a medida que se incorpora con el objeto.
  • NO girar mientras se esté agachando para coger el objeto, lo esté levantando o trasportando.

Otras medidas a tomar para prevenir el dolor de espalda incluyen:

  • EVITAR pararse por largos períodos de tiempo, pero si lo tiene que hacer por razones de trabajo, se recomienda usar una banqueta, alternado el descanso de cada pie sobre ella.
  • NO usar zapatos de tacón alto. Se recomienda el uso de suelas amortiguadoras al caminar.
  • Cuando se trabaja sentado, especialmente con el computador, se recomienda asegurarse que la silla sea giratoria, que posea un espaldar derecho y ajustable, con un asiento ajustable y que tenga forma de apoyar los brazos.
  • Utilizar una banqueta bajo los pies mientras está sentado de tal manera que las rodillas estén más altas que las caderas.
  • Colocar una pequeña almohada o toalla enrollada detrás de la parte baja de la espalda mientras se está sentado o conduciendo por un período largo.
  • Si la persona conduce largas distancias como parte del trabajo, como en el caso de conducir un camión, se recomienda parar y caminar alrededor cada hora, llevar la silla hacia delante lo más posible para evitar agacharse y NO levantar objetos pesados justo después de conducir.
  • Dejar de fumar.
  • Perder peso.
  • Aprender a relajarse, intentando con métodos como el yoga, el tai chi o un masaje.



Fecha de revisión: 9/14/2003
Revisión suministrada por: VeriMed Healthcare Network

La información que aquí se presenta no debe utilizarse para casos de emergencia médica ni para realizar diagnósticos o tratamientos de enfermedad o condición médica alguna. Se debe consultar a un médico calificado para el diagnóstico y tratamiento de cualquiera y de todos los problemas médicos. Si vive en los Estados Unidos, llame al 911 para todas las emergencias médicas. A.D.A.M. no se responsabiliza ni garantiza la exactitud, fiabilidad, integridad, actualidad o puntualidad del contenido, texto o gráficos. Se proporcionan hipervínculos hacia otros sitios web para información solamente, mas no como respaldo o estrategia de promoción de dichos sitios. Derechos de autor 2002, A.D.A.M., Inc. Cualquier reproducción o distribución de la información aquí presentada está estrictamente prohibida.
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