La sangre que se observa en las heces puede provenir de cualquier parte del tracto intestinal. Las heces negras suelen indicar que la sangre proviene de la parte superior del tracto gastrointestinal. Se tienen que haber perdido al menos 6 cucharadas (ó 200 mililitros) de sangre para provocar el paso de la melena. La heces color marrón o rojo vivo (hematoquecia) por lo general sugieren que la sangre proviene del intestino grueso o del recto, aunque muchas veces la hematoquecia puede deberse a una hemorragia GI severa del tracto gastrointestinal superior. La ingestión de regaliz negro, plomo, medicamentos con hierro, Pepto-Bismol (o medicamentos similares que contengan subsalicilato de bismuto) o arándanos puede volver las heces negras o melena falsa. Por esta razón, en caso de sospecharse algún problema, se deben examinar las heces para detectar la presencia de sangre oculta. Algunas de las condiciones que pueden provocar heces sanguinolentas, tales como la úlcera péptica, también pueden causar vómitos con sangre.
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