La hemorragia GI puede ser una condición de emergencia que amerite una intervención inmediata. Se pueden necesitar líquidos y medicamentos intravenosos, transfusiones de sangre, drenado del estómago a través de una sonda (sonda nasogástrica) y otras medidas. Una vez estabilizada la condición, se obtiene una historia clínica y se realiza un examen físico. Las preguntas que documentan en detalle una hemorragia GI son: - Patrón de tiempo:
- Calidad:
- Antecedentes familiares:
- Otros:
- ¿Qué otros síntomas se presentan?
- ¿Se notó algo que parezca haber causado o que esté asociado con la hemorragia?
Nota: Este hallazgo lo diagnostica un médico y la persona puede haber estado o no consciente de la presencia de una hemorragia gastrointestinal. El examen físico incluye una evaluación abdominal detallada. Los exámenes de diagnóstico que pueden realizarse son: Después de visitar al médico: Es posible que el paciente desee anotar el diagnóstico de hemorragia GI en su registro médico personal.
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