La enuresis no debe ser motivo de preocupación en niños menores de 6 años, a menos que previamente hubiesen sido entrenados para usar el baño y mojarse en la cama ahora sea un nuevo síntoma. No se debe castigar a los niños que sufren de micción involuntaria, ya que esta condición no es ocasionada por la pereza ni por la desobediencia. El hecho de avergonzar a un niño por esta razón puede originar problemas de baja autoestima y sentimientos de baja autovaloración. Es por eso que a los niños afectados por este problema se los debe tranquilizar, estimular y mostrarles mucha confianza. Igualmente, se debe motivar al niño para que tome parte en el proceso de limpieza, por ejemplo, quitando los tendidos de la cama, colocando las sábanas en la lavadora, etc. La restricción de los líquidos a la hora de acostarse puede ayudar en algunos niños, debido a que disminuye el volumen de orina en la vejiga, pero esto no evita el problema por completo. Asimismo, el hecho de evitar las bebidas que contienen cafeína puede contribuir a la disminución de la cantidad de orina en la vejiga, ya que la cafeína aumenta el gasto urinario. Se debe consultar con el médico el uso de sistemas de alarma (como el Wet-stop o Enuretone) o de medicamentos como el aerosol nasal DDAVP. Este último detiene la enuresis en un 60 a 75% de los niños mientras toman el medicamento, pero no es una cura permanente, dado que una vez que éste se suspende, la enuresis tiende a recurrir.
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