El tratamiento con medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINES) tiene una tasa de éxito hasta del 80%, y el ibuprofeno (como el Advil) es el más comúnmente usado de estos medicamentos que puede aliviar el dolor menstrual. Las antiprostaglandinas como Diclofenaco (Cataflam) también son muy efectivos en el manejo del dolor que va de moderado a severo. Los inhibidores COX-2 son una categoría de medicamentos recientemente desarrollados entre los cuales se encuentran, celecoxib (Celebrex), rofecoxib (Vioxx) y valdecoxib (Bextra). Estos inhibidores pueden mostrar una disminución de la tasa de efectos secundarios gastrointestinales y para que estos medicamentos tengan una acción más efectiva deben tomarse a la primera aparición de los síntomas. En algunas mujeres, el dolor puede durar varios días, en cuyo caso podría hacerse necesaria la administración de analgésicos narcóticos como la codeína. Algunos otros factores que pueden brindar un poco de alivio son la aplicación de compresas calientes en el abdomen, el efleurage (suaves masajes circulares con la punta de los dedos), beber líquidos calientes, tomar una ducha caliente, realizar ejercicios de balanceo pélvico y flexión de la cintura y caminar. El apoyo emocional, la asesoría sicológica o los antidrepresivos pueden ayudar en aquellas mujeres que no presentan alivio del dolor crónico o cuyos síntomas emocionales son más dolorosos que los físicos.
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