Los síntomas de esta condición pueden fluctuar entre leves y severos, generalmente se agudizan justo antes de cada período menstrual y se alivian durante o después del mismo. El tejido mamario puede presentar una consistencia densa, áspera, usualmente "arenosa", más pronunciada en las áreas externas y se puede experimentar una sensación intermitente o persistente de congestión mamaria acompañada de sensibilidad y de dolor sordo e intenso. Durante el ciclo menstrual, la producción de estrógenos aumenta, alcanzando un nivel máximo justo antes de la mitad del ciclo y ocasionando agrandamiento de los conductos mamarios. Antes del ciclo menstrual, la producción de progesterona alcanza un punto máximo hacia el día 21 (en un ciclo de 28 días) y ocasiona agrandamiento de los lóbulos mamarios. La sensibilidad y el edema premenstrual están comúnmente asociadas con el síndrome premenstrual y con la enfermedad fibroquística de las mamas (cambios mamarios benignos). Aún no se conoce con claridad la causa del estado fibroquístico mamario, pero se cree que está asociado con las hormonas ováricas, ya que esta condición normalmente desaparece con la menopausia. Probablemente casi todas las mujeres presentan algún grado de sensibilidad mamaria y de edema premenstrual. De un 60 al 70% podrían experimentar síntomas tan severos durante su época fecunda que pueden preocupar o limitar el desenvolvimiento. La incidencia de esta condición puede ser más baja en las mujeres que usan anticonceptivos orales (píldoras para el control de la natalidad). Entre los factores de riesgo se pueden mencionar la herencia y la dieta (ingestas excesivas de grasa o de cafeína).
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