Las masas en las mamas de una mujer son usualmente ocasionadas por cambios fibroquísticos, por fibroadenomas y por quistes. Los cambios fibroquísticos pueden presentarse en muchas mujeres (especialmente durante los años reproductivos) en una de las mamas o en ambas y se consideran como una variación normal en el tejido mamario. El hecho de tener mamas fibroquísticas no aumenta los riesgos de desarrollar cáncer de mama, sin embargo, sí dificulta la interpretación de masas que la persona o su médico descubran en un examen. Muchas mujeres perciben sensibilidad además de las masas o protuberancias asociadas con las mamas fibroquísticas. Los fibroadenomas son masas no cancerosas que al tacto se perciben como caucho, se pueden mover con facilidad dentro del tejido mamario y, al igual que los cambios fibroquísticos, se desarrollan más frecuentemente durante los años reproductivos. Los fibroadenomas no tienen tendencia a ser sensibles y, excepto en raras ocasiones, no se vuelven cancerosos en etapas posteriores. Por medio de un examen, un médico puede asegurar si una masa en particular es un fibroadenoma, sin embargo, la única forma de saber si es cancerosa es haciéndole una extirpación o una biopsia. Los quistes son sacos llenos de líquido que al palparlos se sienten usualmente como uvas blandas, algunas veces pueden ser sensibles, especialmente justo antes de que se inicie el período menstrual. Los quistes se pueden drenar en un consultorio médico y si el líquido drenado es claro o verdoso y la masa desaparece completamente después del procedimiento, no es necesario hacer ningún otro tipo de tratamiento. Si por el contrario el líquido es sanguinolento, éste se envía al laboratorio para detectar células cancerígenas. Si la masa no desaparece o recurre, generalmente se hace una extirpación quirúrgica. Otras de las causas de las masas en las mamas son: - Quistes lácteos (sacos llenos de leche) e infecciones (mastitis), que pueden llegar a convertirse en un absceso. Estas dos situaciones se presentan típicamente si la madre está amamantando o justo después de un parto.
- Cáncer de mama, para el cual se recomienda una mamografía o un ultrasonido y luego una biopsia. Los hombres también pueden desarrollar cáncer de mama.
- Lesión: algunas veces, cuando la mama está muy amoratada, se presenta una acumulación de sangre que se percibe como una masa. Esta situación tiende a resolverse espontáneamente en cuestión de días o semanas. De no ser así, es posible que esta sangre deba ser drenada por un médico.
- Lipoma: una acumulación de tejido graso.
- Papiloma intraductal, que consiste en un pequeño tumor dentro de un conducto mamario. Este generalmente se desarrolla cerca de la areola, la cual es la parte coloreada de la mama que rodea el pezón, en mujeres entre los 35 y 55 años de edad. Este papiloma es usualmente benigno y la mayoría de las veces no se puede palpar. En algunos casos, el único síntoma consiste en una secreción acuosa y rosada del pezón. Debido a que las secreciones acuosas o sanguinolentas se pueden presentar en algunos casos de cáncer de mama, esta situación debe ser evaluada por un médico.
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