La naturaleza del tratamiento y los resultados dependen de la causa del dolor. EN LAS MUJERES
Si las relaciones sexuales dolorosas se presentan después del parto, las mujeres deben recibir un trato suave, paciente y esperar, por lo menos, 6 semanas después del nacimiento del bebé para volver a iniciar la actividad sexual. Si las relaciones sexuales dolorosas se presentan en mujeres menopáusicas, se deben utilizar lubricantes y cremas o medicamentos que contengan estrógenos, de acuerdo con las prescripciones médicas (ver también: menopausia, alternativas no médicas para tratamiento de sustitución estrogénica). Si las relaciones sexuales dolorosas son ocasionadas por endometriosis, ésta se puede tratar con medicamentos. La cirugía es otra de las posibles opciones que podría aliviar totalmente este trastorno. Si las relaciones sexuales dolorosas son causadas por otro tipo de complicaciones, enfermedades o factores sicológicos, es recomendable buscar ayuda médica. La vestibulitis vulvar requiere generalmente de intervención quirúrgica, pero también se puede tratar con muy buenos resultados. EN HOMBRES
Cuando las relaciones sexuales dolorosas son ocasionadas por infecciones cutáneas del pene, se recomienda utilizar antibióticos de acuerdo con la prescripción médica y cuando son ocasionadas por herpes, se deben seguir las recomendaciones médicas. Si las relaciones sexuales son ocasionadas por prostatitis, los baños de asiento pueden ser útiles. Es necesario evitar el alcohol y la cafeína. Se deben usar los antibióticos de acuerdo con la prescripción médica para ayudar a erradicar la infección. La prostatitis y la uretritis se pueden tratar con éxito. Cuando el dolor no es provocado por ninguna causa orgánica, la terapia sexual puede ser eficaz. En algunos casos pueden existir variables involucradas que necesitan de tratamiento con terapia, tales como los sentimientos de culpabilidad, los conflictos internos, sentimientos de abuso sexual que aún no se han resuelto y la necesidad de autoflagelación.
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