Cuando se presenta dolor muscular debido al uso excesivo del músculo o a una lesión, se recomienda el reposo de esa parte del cuerpo y tomar medicamentos analgésicos de venta libre (como acetaminofén o ibuprofeno). Igualmente se recomienda aplicar hielo dentro de las primeras 24 horas de la lesión muscular para reducir la inflamación y el dolor. Después de esto, la aplicación de calor se siente que ofrece más alivio. Los dolores musculares producto de uso excesivo y fibromialgia suelen responder bien a los masajes y a los ejercicios de estiramiento suaves después de un período de descanso. El ejercicio regular puede ayudar a restaurar el tono muscular apropiado. Caminar, montar bicicleta y nadar son buenas actividades aeróbicas que se pueden intentar. Un fisioterapeuta puede enseñarle a la persona ejercicios de estiramiento, tonificación y aeróbicos para que se sienta mejor y no tenga dolor. Se recomienda comenzar lentamente e incrementar las sesiones de ejercicios de manera gradual. Igualmente, se deben evitar las actividades aeróbicas de alto impacto y el levantamiento de pesos mientras se esté lesionado o se tenga dolor. Es necesario asegurarse de tener suficiente sueño y tratar de reducir el estrés. Si la persona tiene problemas para conciliar el sueño, debe hablar con el médico. La reducción del estrés puede ayudar a aliviar la fibromialgia y los dolores musculares relacionados con la tensión. El yoga y la meditación son excelentes prácticas para ayudar a dormir y relajarse. Si las medidas caseras no están funcionado, se debe llamar al médico, quien decidirá la prescripción de medicamentos, la remisión al fisioterapeuta o la remisión a una clínica especializada en dolor. Si los dolores musculares se deben a una enfermedad específica, se deben seguir las instrucciones del médico para tratar dicha enfermedad primaria.
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