El objetivo de la terapia es identificar y tratar la causa subyacente. Si la condición es causada por la administración de medicamentos, estos se deben suspender en la medida de lo posible; si es ocasionada por una enfermedad médica, ésta se debe tratar. Si los movimientos son severos y causan trastorno, se puede ayudar a controlarlos con medicamentos como la amantidina o la tetrabenazina. El reposo puede ayudar a mejorar los problemas de corea, que pueden empeorar con la excitación o con la fatiga. Igualmente, debe minimizarse el estrés emocional. Se deben tomar también medidas de seguridad para disminuir la probabilidad de lesión a causa de los movimientos involuntarios.
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