Los movimientos sinuosos lentos y convulsivos de los músculos (atetosis) o la contracción muscular sostenida (distonía) pueden ser causados por un gran número de condiciones que incluyen parálisis cerebral, encefalitis, efectos secundarios de medicamentos, encefalopatía hepática y corea de Huntington. El movimiento anormal puede reducirse o desaparecer durante el sueño, pero empeora con el estrés emocional. Las posturas anormales y algunas veces extravagantes pueden ser una manifestación de estos movimientos.
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