Se elabora una historia clínica y se realiza un examen físico. En situaciones de emergencia (en las que se deben tomar medidas rápidas para refrescar y reemplazar los líquidos) se estabiliza primero al paciente. Algunas de las preguntas de la historia médica que documentan en detalle la ausencia de sudoración pueden ser: - Patrón de tiempo:
- ¿Cuándo comenzó?
- ¿Esta condición se ha venido presentando desde la infancia o desde la niñez?
- Localización:
- ¿Se presenta sólo en un lado de la frente?
- ¿Se presenta en todo el cuerpo?
- Otras:
- ¿Qué otros síntomas se presentan?
Algunas de las pruebas diagnósticas que se pueden realizar son: - Administración de medicamentos para estimular la sudoración
- Aplicación de sustancias tópicas en la piel
- Colocar a la persona afectada en un sudadero (como un sauna) para observación
- Envolver a la persona afectada en una manta eléctrica para observar sus patrones de transpiración. Se puede igualmente realizar una biopsia de piel
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