Las úlceras o lesiones en los genitales femeninos pueden tener muchas causas. A menudo, las lesiones más importantes son las que están asociadas con enfermedades de transmisión sexual (ETS) como las verrugas venéreas, la sífilis, el herpes genital, el chancroide, el molusco contagioso y el granuloma inguinal, las cuales causan lesiones visibles y de aspecto bastante clásico. Los cambios precancerosos de la vulva (displasia vulvar) se pueden ver como manchas blancas, rojas o cafés y con frecuencia están acompañadas de prurito. Es posible también que en la vulva se desarrollen tipos de cáncer de piel como melanoma y carcinoma de células escamosas. También las enfermedades que no son de transmisión sexual pueden producir lesiones en los genitales. En las mujeres jóvenes antes de la pubertad, la vulvovaginitis no específica, la dermatitis atópica y la dermatitis de contacto son las causas más comunes de lesiones genitales. El liquen plano, la dermatitis seborreica y el vitiligo son causas menos comunes. En casos muy raros una afección clínica es la causante de las lesiones genitales como uno de sus síntomas (enfermedad de Crohn_s). Debido a que las lesiones genitales (úlceras genitales) a menudo afectan negativamente la imagen personal de los individuos, muchos no buscan la atención médica adecuada. Estas lesiones pueden ser causadas por una malignidad o una enfermedad de transmisión sexual y en cada caso, deben ser evaluadas por un médico. A menudo el prurito, la micción dolorosa o las relaciones sexuales dolorosas acompañan a las lesiones genitales que pueden aparecer en cualquier parte de la vulva (área externa de los genitales femeninos).
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