La ictericia es una condición que se produce cuando en la grasa subcutánea (capa de grasa que se forma justo debajo de la piel) se disuelven cantidades excesivas de bilirrubina que circulan en el torrente sanguíneo, dando a la piel y a la esclera un aspecto amarillento. A excepción de la ictericia fisiológica en el recién nacido (desarrollo normal de ictericia en el recién nacido en la primera semana de vida), todos los otros tipos de ictericia indican sobrecarga o lesión hepática o incapacidad de transportar la bilirrubina desde el hígado a través del tracto biliar hasta los intestinos. LA ICTERICIA, YA SEA QUE SE PRESENTE EN EL BEBÉ, EN EL NIÑO O EN EL ADULTO, DEBE SER SIEMPRE EVALUADA POR EL MÉDICO. La ictericia en el recién nacido es común y a menos que esté asociada con una condición anormal, desaparece sin tratamiento. También existe otra enfermedad hereditaria denominada síndrome de Gilbert , caracterizada por el desarrollo de una ictericia leve en momentos de estrés, la cual una vez identificada no requiere de evaluación ni de tratamiento. Los niveles elevados de bilirrubina también se deben a otras causas hereditarias más raras. Los demás tipos de ictericia son el resultado de una enfermedad, condición o toxicidad subyacente. La piel puede también tomar una coloración amarilla o naranja, debido a la ingesta excesiva de beta caroteno, el pigmento naranja de la zanahoria. Las personas que consumen grandes cantidades de zanahoria o de jugo de zanahoria o que ingieren tabletas de betacaroteno pueden desarrollar una condición denominada hipercarotenemia o carotenemia, caracterizada por la presencia de una capa cutánea amarilla naranja característica. La hipercarotenemia se diferencia fácilmente de la ictericia, ya que la esclerótica permanece blanca, mientras que la esclerótica en las personas con ictericia real, toma una coloración amarilla.
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