El médico debe evaluar cualquier sangrado que se presente durante el embarazo. Cuando se presenta una amenaza de aborto espontáneo, se deben seguir las indicaciones médicas. El reposo en cama es generalmente suficiente para estabilizar el embarazo y casi nunca se requiere de medicamentos. Se recomienda no consumir ningún tipo de medicamentos sin previa autorización médica, evitar las relaciones sexuales hasta cuando se conozcan los resultados e ingerir sólo líquidos si el sangrado y los cólicos son severos. Cuando ocurre un aborto espontáneo, es normal que se presente un sangrado vaginal en pequeña cantidad que dura hasta 10 días. Se debe evitar el uso de tampones durante 2 ó 4 semanas y esperar a que se presenten 2 ó 3 ciclos menstruales normales antes de intentar un nuevo embarazo. Si los sangrados vaginales son ocasionados por placenta previa, se debe ir inmediatamente al hospital. El reposo en cama en el hospital es obligatorio por lo menos hasta que desaparezca el sangrado. Si éste se presenta en una fase muy cercana al parto o si es persistente, es posible que se deba realizar una cesárea. En caso de que el sangrado sea el resultado de un embarazo ectópico, es muy factible que haya necesidad de extirpar el óvulo fecundado que se está desarrollando y de controlar la hemorragia interna.
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