Los dientes natales son una condición relativamente poco común que se presenta en 1 de cada 2.000 a 3.000 nacimientos y aunque en su mayoría son incidentes aislados, pueden estar asociados con varios síndromes. Los dientes natales se desarrollan generalmente en la parte inferior de la encía, lugar en el cual aparecerán posteriormente los incisivos centrales. Estos dientes son con frecuencia poco firmes, debido a que su estructura es muy pequeña y a que se encuentran adheridos al borde de la encía por medio del tejido blando. Estos dientes usualmente no están bien formados, pero debido a su localización, son lo suficientemente firmes como para causar irritación y trauma en la lengua del niño mientras está lactando. Por otro lado, pueden también ocasionar molestia a las madres lactantes. Los dientes natales usualmente se extraen un poco después del nacimiento, mientras que el recién nacido se encuentra todavía en el hospital, especialmente si el diente está suelto, ya que se corre el riesgo de aspirarlo o "inhalarlo" .
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