La destrucción rápida de glóbulos rojos sanguíneos puede desencadenarse en una gran variedad de condiciones, como consecuencia tanto de defectos dentro de la célula como de anomalías en el ambiente sanguíneo. A estas condiciones se les denomina anemias hemolíticas. La anemia se presenta debido a que siempre hay algún grado de hemólisis, con la resultante disminución en los niveles de hematócritos. En algunos casos de anemias hemolíticas, como la deficiencia de glucosa- 6- fosfato deshidrogenasa (G-6-PD), la exposición a ciertos químicos puede sincronizar la destrucción de glóbulos rojos. La destrucción masiva de los glóbulos rojos ocasiona anemia aguda (y con frecuencia profunda), debido a que el cuerpo no es capaz de compensarlos produciendo una cantidad suficiente de células sanguíneas para reemplazar las destruidas. Esta situación también puede ocasionar una sobrecarga de los riñones con hemoglobina libre. La crisis hemolítica por G-6-PD puede ser mortal.
|