El reflejo de Moro se puede comprobar colocando al bebé boca arriba sobre una superficie suave, acolchada. Luego se levanta la cabeza del bebé suavemente con suficiente tracción para empezar a levantar escasamente el peso corporal del cojín (Nota: el cuerpo del niño no debe levantarse del cojín, solamente se quita el peso).
Posteriormente se suelta la cabeza súbitamente, permitiéndole caer hacia atrás momentáneamente, pero se sostiene de nuevo con rapidez (no se permite que golpee en la superficie acolchada). El bebé puede presentar una mirada de "sobresalto" y echar los brazos a los lados con las palmas hacia arriba y los pulgares flexionados. A medida que el reflejo termina, el bebé retrae los brazos hacia el cuerpo con los codos flexionados y luego se relaja.
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