Se elabora la historia clínica y se realiza un examen físico. Algunas de las preguntas de la historia clínica que documentan en detalle el tórax excavado pueden ser: - ¿Cuándo se notó este problema por primera vez?
- ¿Está mejorando, empeorando o se mantiene igual?
- ¿Se ha presentado este fenómeno de tórax inusual en otros miembros de la familia?
- ¿Qué otros síntomas se presentan?
Examen físico: Un bebé con tórax excavado puede presentar otros síntomas y signos que analizados en conjunto pueden definir un síndrome o una condición específica. Exámenes de diagnóstico: Algunos estudios de laboratorio que se pueden realizar para confirmar la presencia de un presunto trastorno son: estudios de cromosomas, pruebas enzimáticas, radiografías o también estudios metabólicos. Intervención: Esta condición se puede reparar con una cirugía, la cual por lo general se recomienda si se presentan problemas asociados como dificultades con el ejercicio. Por otro lado, algunas personas se someten a la cirugía por razones estéticas. El médico de cabecera puede aconsejar en la toma de decisiones acerca de la terapia. Luego de visitar al médico: Si el médico hizo un diagnóstico relacionado con el problema de tórax excavado es posible que la persona desee anotar esta información en su registro médico personal.
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