El tórax en quilla se puede presentar como una anomalía aislada o asociada con otros síndromes o trastornos genéticos. En esta condición el esternón protruye, con una estrecha depresión a lo largo de los lados del tórax, lo cual le da a éste una apariencia de arqueamiento similar al pecho de una paloma. Las personas con tórax en quilla generalmente desarrollan corazón y pulmones normales, pero este defecto puede impedir que funcionen de manera óptima. Existe alguna evidencia de que esta condición impide la espiración completa del aire de los pulmones en los más jóvenes. Estos niños pueden tener una disminución en el vigor, incluso si no la reconocen. Aparte de las posibles consecuencias fisiológicas, las deformidades en el tórax pueden tener un impacto sicológico significativo. Algunos niños viven felices con este defecto; sin embargo, para otros la forma de su pecho puede bajar su autoestima y confianza en sí mismo y afectar sus relaciones con los demás.
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