Generalmente los sonidos pulmonares son examinados por medio de auscultación con un estetoscopio. Los sonidos pulmonares normales están presentes en toda el área torácica, extendiéndose hasta por encima de la clavícula y la parte inferior de la caja torácica. Cuando los pulmones son auscultados se pueden presentar varias categorías de sonidos: sonidos respiratorios normales, sonidos respiratorios disminuidos o ausentes y sonidos respiratorios anormales. Los sonidos respiratorios ausentes o disminuidos son aquellos que no se perciben (son inaudibles) o que se escuchan con un volumen reducido al examinar los pulmones con el estetoscopio. Reflejan que hay una disminución del flujo de aire a una parte de los pulmones (segmento), sobre inflación de una porción de los pulmones, tal como sucede con un enfisema, presencia de aire o líquido alrededor de los pulmones o, en ocasiones, un incremento del grosor de la pared torácica. Hay varios tipos de sonidos respiratorios anormales: los más comunes son los estertores, roncus y sibilancias. Algunas veces se pueden escuchar sibilancias y otros sonidos respiratorios anormales sin ayuda del estetoscopio debido a la magnitud de su volumen. Los estertores (crepitantes) son sonidos chasqueantes, burbujeantes o estrepitosos que se escuchan en una parte del pulmón. Se cree que ocurren cuando el aire abre los alvéolos cerrados (espacios de aire). Los estertores reciben entre otros muchos calificativos: sonidos húmedos, secos, finos o estridentes. Los roncus son sonidos que parecen ronquidos y se producen cuando hay obstrucción o turbulencia en el movimiento del aire a través de las grandes vías respiratorias. Las sibilancias son sonidos musicales agudos que se producen con la expiración cuando hay constricción (estrechamiento) de las vías respiratorias.
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