Por lo general, no se necesitan exámenes preparatorios, dietas ni medicamentos. Una IRM se puede llevar a cabo inmediatamente después de haber realizado otros estudios radiológicos. Dependiendo del área que se vaya a evaluar, es posible que el paciente deba ayunar durante un período de 4 a 6 horas antes del examen. Debido a los imanes fuertes que se utilizan en el proceso, en el área no se permite tener ciertos objetos metálicos: - Las joyas, relojes, tarjetas de crédito y ayudas auditivas pueden dañarse
- Los prendedores, ganchos para el cabello, cremalleras metálicas u otros artículos metálicos similares pueden distorsionar las imágenes
- Las prótesis dentales removibles se deben retirar justo antes del examen
- Los lapiceros, navajas y anteojos se pueden convertir en proyectiles peligrosos cuando se activa el iman, por lo tanto el paciente no debe llevarlas consigo al entrar al área del escáner.
Debido a que los fuertes campos magnéticos pueden desplazar o interrumpir la acción de objetos metálicos implantados, a las personas que tienen marcapasos cardíacos no se les puede realizar un rastreo y no deben entrar al área donde se realizan las IRM. Las IRM tampoco deben realizarse a personas que poseen en sus cuerpos objetos metálicos tales como: - Implantes en el oído interno (cocleares)
- Broches para aneurisma cerebral
- Válvulas cardíacas artificiales
- Stents vasculares viejos
- Articulaciones artificiales recientes
A las personas que trabajan con láminas de metal o las que posean un potencial similar de exposición a pequeños fragmentos de metal, primero se les realizan radiografías del cráneo para evaluar la existencia de trozos de metal en los ojos. Al paciente se le pide firmar un formulario de consentimiento en el cual confirma que no posee ninguno de los impedimentos anteriores antes de realizar el procedimiento. Probablemente se deba usar una bata de hospital o también es posible que al paciente se le permita usar una "sudadera" o ropa similar que no posea broches de metal.
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