La mamografía se lleva a cabo para examinar a las mujeres sanas en búsqueda de signos de cáncer de mama. Igualmente, se utiliza para evaluar a una mujer que presente síntomas de enfermedad mamaria, como un tumor, secreción del pezón, dolor de mama, hoyuelos en la piel de la mama o una retracción del pezón. Las mamaografías son importantes para la detección temprana del cáncer de mama. La Sociedad Estadounidense para el Cáncer (American Cancer Society) recomienda las mamografías para todas las mujeres de 40 años o más. El Instituto Nacional de Cancerología (National Cancer Institute) recomienda que las mujeres de 40 ó más años se practiquen una mamografía cada 1 ó 2 años. Además de la mamografía, los exámenes clínicos de las mamas (en el que el médico palpa con los dedos) y el autoexamen de mamas son importantes para la detección del cáncer de mama. Las mujeres de 20 ó más años deben practicarse estos exámenes clínicos de las mamas cada 3 años y las mujeres de 40 años o más deben hacerlo cada año. La American Cancer Society recomienda que todas las mujeres de 20 años o más se practiquen el autoexamen de mamas mensualmente. Existen recomendaciones generales para la mamografía, el examen clínico de las mamas y el autoexamen de mamas. Las mujeres deben discutir con su médico personal con qué frecuencia deben hacerse una examinación para cáncer de mama, incluyendo la mamografía y el examen clínico de las mamas. Dichas recomendaciones varían dependiendo de los factores de riesgo personal como antecedentes familiares fuertes de cáncer de mama.
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