Un pH bajo (menor a 7,2) indica niveles altos de ácidos en la sangre del bebé y esto puede ocurrir cuando el bebé no recibe suficiente oxígeno durante el parto. Una razón para esto podría ser que el cordón umbilical estuvo comprimido durante este proceso. Un hemocultivo que resulte positivo para bacterias indica la presencia de septicemia. Si la madre padece diabetes, se pueden encontrar niveles elevados de glucosa. Después del parto, se debe vigilar al recién nacido por la posible presencia de hipoglucemia de rebote. La bilirrubina elevada podría indicar:
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