Los valores normales indican que no hay sufrimiento fetal, cuando muestran una frecuencia cardíaca entre 120 y 160 latidos por minuto con una variabilidad de 5 a 25 latidos por minuto de la línea base o de la frecuencia cardíaca fetal normal. Debido a que el suministro sanguíneo a la placenta disminuye por la compresión de la contracción uterina, es común que se presente una disminución leve de la frecuencia cardíaca fetal durante una contracción, siempre y cuando ésta vuelva rápidamente a su normalidad después de que la contracción haya terminado.
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