DIÁLISIS PERITONEAL La diálisis peritoneal se realiza al utilizar la membrana peritoneal dentro del abdomen como membrana semipermeable. Se suministran soluciones especiales que absorben las toxinas, permanecen en el abdomen por un lapso de tiempo y luego se drenan. Esta forma de diálisis se puede llevar a cabo en casa pero debe hacerse de manera continua cada día. HEMODIÁLISIS La hemodiálisis se realiza al hacer circular la sangre a través de filtros especiales. La sangre fluye a través de una membrana semipermeable (dializador o filtro) con soluciones que facilitan la remoción de las toxinas. Antes de realizar la hemodiálisis se requiere acceder adecuadamente al sistema vascular. El acceso necesita soportar un flujo sanguíneo de 250 mililitros por minuto (ml/min) y una vía endovenosa periférica normal no soporta ese volumen de flujo sanguíneo. En consecuencia, se establece un tipo especial de acceso venoso y arterial. El acceso puede ser externo o interno. El acceso externo implica el uso de dos catéteres, uno se coloca en una arteria y el otro en una vena adyacente, o ambos, ubicados en puntos diferentes dentro de una vena grande. El acceso externo por lo general se utiliza sólo en situaciones de emergencia. El acceso interno puede ser arteriovenoso (AV) a través de una fístula o injerto arteriovenoso (AV). Una fístula AV implica la unión quirúrgica de una arteria y una vena bajo la piel. El volumen de sangre aumentado dilata la vena por su capacidad elástica y permite un volumen mayor de flujo sanguíneo. Después de 4 a 6 semanas la fístula debe sanar. Es posible colocar las agujas de manera que la sangre arterial pueda ser extraída para realizar la diálisis y la sangre limpia regrese a través de la vena dilatada. Comúnmente se siente un flujo sanguíneo turbulento sobre la fístula AV llamado frémito. Se puede utilizar un injerto AV para aquellas personas cuyas venas no son adecuadas para una fístula AV. Este procedimiento implica injertar quirúrgicamente una vena donante de la propia vena safena del paciente (en la pierna), una arteria carótida de vaca o un injerto sintético de una arteria a una vena. Después de tener el acceso adecuado con dos puertos, se conecta la máquina de hemodiálisis. El puerto de la arteria se conecta con la máquina y el puerto de retorno de la máquina se conecta con la vena. Dentro de la máquina, la sangre del paciente corre a través de tubos con membranas semipermeables que se bañan con soluciones que ayudan en la remoción de las sustancias solubles específicas de la sangre. En los niños, la hemodiálisis se utiliza como preparación para trasplante del riñón más que para una condición crónica. En adultos con insuficiencia renal crónica, la hemodiálisis por lo general se realiza por más de 3 ó 4 horas tres veces a la semana.
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