Si no se presenta el movimiento del ojo esperado, puede existir un daño al nervio del oído interno. Cualquier enfermedad o lesión que dañe el nervio auditivo puede causar vértigo. Entre las lesiones cabe destacar: - Trastornos congénitos
- Traumatismo
- Rubéola
- Trastornos vasculares con hemorragia (sangrado), coágulos o ateroesclerosis de la irrigación sanguínea al oído
- Colesteatoma y otros tumores auditivos
- Algunos venenos
- Medicamentos tóxicos para los nervios del oído, incluyendo antibióticos aminoglicósidos, algunos medicamentos antimaláricos, diuréticos de asa y salicilatos.
Otras condiciones bajo las cuales se puede realizar el examen son:
|