El examen se realiza cuando se sospecha que hay deficiencia de hierro como causa de anemia. Cerca del 65% del hierro corporal se encuentra en la hemoglobina (en los glóbulos rojos) y alrededor del 4% en la mioglobina (en el músculo esquelético). Aproximadamente 30% del hierro corporal se encuentra almacenado como ferritina en el hígado, médula ósea y bazo. Un porcentaje pequeño del hierro corporal es transportado, como parte de una molécula llamada transferrina, viajando entre varias partes del cuerpo a travez del torrente sanguíneo. La prueba del hierro sérico, mide la cantidad de hierro en la transferina. Cada molécula de transferrina puede cargar dos átomos de hierro y normalmente, cerca de 30% de los "lugares" disponibles son ocupados por el hierro. Al saturar artificialmente todos los sitios de fijación disponibles, los médicos pueden medir la capacidad total de fijación de hierro, o TIBC, de la sangre. La TIBC, por lo general, aumenta más de lo normal, cuando las reservas corporales totales de hierro están reducidas.
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