| El ELISA se emplea como una prueba de tamizaje. Un resultado positivo no significa necesariamente que la persona ha estado expuesta al virus del VIH, ya que hay ciertas condiciones que pueden llevar a que se presenten resultados falsos positivos como la enfermedad de Lyme, la sífilis o el lupus. Una prueba ELISA positiva siempre va seguida de una prueba confirmatoria llamada Western blot, que de ser positivo es generalmente considerada como concluyente para una infección del VIH; mientras que el negativo no necesariamente la descarta, debido a que existe un intervalo entre la infección del VIH y la aparición de anticuerpos anti-VIH medibles (conocido como "período de ventana inmunológica"). Por lo tanto, si se sospecha que una persona tenga la infección aguda o la infección primaria por VIH y que por ende esté en el período de ventana inmunológica, un ELISA y un Western blot negativos no descartan este diagnóstico. Es necesario entonces realizar otras pruebas adicionales con carga viral de VIH o la prueba de antígeno p24.
|