La sangre se extrae de una vena, usualmente de la parte anterior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un antiséptico y luego se coloca una banda elástica alrededor del antebrazo con el fin de ejercer presión y restringir el flujo sanguíneo a través de la vena. Esto hace que las venas bajo la banda se llenen de sangre. Se introduce una aguja en la vena y se recoge la sangre en un frasco hermético o en una jeringa. Durante el procedimiento, se retira la banda para restablecer la circulación y, una vez que se ha recogido la sangre, se retira la aguja y se presiona moderadamente sobre el sitio de punción para detener cualquier sangrado. En los bebés o niños pequeños, el área se limpia con un antiséptico y se punza con una aguja o lanceta para luego recoger la sangre en una pipeta (tubo pequeño de vidrio), en una lámina de vidrio, sobre una tira de examen o en un recipiente pequeño. Finalmente, se puede aplicar un algodón o un vendaje en el sitio de la punción si el sangrado persiste. La electroforesis es una técnica de laboratorio en la cual el suero sanguíneo se coloca en un papel especialmente tratado y luego se expone a una corriente eléctrica. Las diferentes proteínas migran o se mueven en el papel con el fin de formar bandas que indican la proporción relativa de cada fracción de proteína. Las proteínas individuales, con excepción de la albúmina, generalmente no se miden; sin embargo, sí se miden las fracciones o grupos de proteínas. Los niveles de las fracciones se pueden calcular aproximadamente mediante las mediciones de la proteína sérica total y multiplicada por el porcentaje relativo de cada fracción de la proteína del componente. La electroforesis de lipoproteínas es un tipo de electroforesis de proteínas que se concentra en la determinación de la cantidad de lipoproteínas (materiales como el colesterol LDL).
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