Los exámenes de serología han sido desarrollados para detectar la presencia de anticuerpos para cada uno de los virus de hepatitis en el suero, lo que se toma como evidencia de una infección por estos virus. Los anticuerpos IgM aparecen entre 3 y 4 semanas después de la exposición y suelen regresar a niveles normales en unas 8 semanas. Los anticuerpos IgG aparecen unas 2 semanas después de que los anticuerpos IgM comienzan a incrementarse: estos anticuerpos puede persistir por siempre. Si el anticuerpo IgM es elevado en ausencia del anticuerpo IgG, se puede sospechar de una hepatitis aguda. Si el anticuerpo IgG aumenta, pero no el anticuerpo IgM, es probable que se trate de un estado convaleciente o crónico. Los exámenes positivos pueden indicar: Las condiciones adicionales bajo las que se pueden realizar estos exámenes son:
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