Los resultados anormales pueden estar determinados por lo siguiente: Los cilindros hialinos aumentan en número con las enfermedades renales y transitoriamente con el ejercicio, fiebre, insuficiencia cardíaca o tratamiento con diuréticos. Los cilindros granulares se observan en la pielonefritis, enfermedad intersticial tubular, rechazo de trasplante renal e intoxicación crónica por plomo. En casos de necrosis papilar renal, los cilindros granulares gruesos se presentan en la hematuria. Los cilindros grasos se presentan cuando se incorpora material graso (lípido) a la matriz del cilindro proveniente de células tubulares renales cargadas de lípidos. Generalmente, están asociados con gotitas visibles de grasa que contienen ésteres de triglicéridos o colesterol. Los cilindros grasos se observan en las condiciones de proteinuria severa y de niveles altos de lípidos en suero, es decir, en el síndrome nefrótico. Los cilindros de glóbulos rojos se observan en muchas enfermedades que afectan el glomérulo (por ejemplo, nefropatía por IgA, nefritis por lupus, síndrome de Goodpasture, anemia drepanocítica e hipertensión maligna) o como resultado de sangrado en el riñón (infarto renal). Cuando ha ocurrido estasis en la nefrona, un cilindro de glóbulo rojo puede degenerarse y aparecer en la orina como un cilindro rojizo-marrón granular grueso llamado cilindro sanguíneo o de hemoglobina. Los cilindros de glóbulos blancos son más comunes en la enfermedad renal de células intersticiales, debido a que los GB usualmente entran en los túbulos renales desde el intersticio (es decir, entre las células epiteliales tubulares). Algunas enfermedades asociadas con los cilindros de GB son la inflamación intersticial, la pielonefritis y la nefritis por lupus. Los cilindros de células epiteliales tubulares renales reflejan daño a los túbulos renales. Se observan en la necrosis tubular renal (por ejemplo, la causada por drogas nefrotóxicas, envenenamiento por metales pesados o etilenglicol), enfermedades virales (por ejemplo, nefritis por CMV) y rechazo agudoal trasplante. Los cilindros cerosos están asociados con la inflamación y degeneración tubular. Éstos probablemente representan un producto evolutivo de algún otro tipo de cilindro que ha cambiado de forma con el tiempo. Estos cilindros están asociados con la insuficiencia renal crónica y el rechazo al trasplante renal. La formación de cilindros aumenta cuando entran en los túbulos cantidades de proteínas del plasma superiores a lo normal. Generalmente, la proteína en exceso es albúmina urinaria, pero las globulinas como la proteína de Bence-Jones (cadenas ligeras de inmunoglobina) y la hemoglobina o mioglobina pueden aumentar la formación de cilindros. Ver proteína cuantitativa Bence-Jones. Otras condiciones por las que puede realizarse el examen:
|