Los cilindros se mencionan en el informe como parte del examen microscópico normal del sedimento urinario (es decir, el material que queda centrifugado en el fondo del tubo). Los cilindros se forman como geles traslúcidos e incoloros a partir de la proteína en los túbulos de las nefronas. En la orina normal hay muy poca cantidad de proteína, menos de 150 mg/día. La albúmina urinaria y las pequeñas globulinas derivadas del plasma comprenden dos terceras partes de la proteína en la orina. La otra tercera parte está compuesta de proteína Tamm-Horsfall, una glucoproteína que es segregada por las células tubulares renales. Se piensa que la proteína Tamm-Horsfall forma la matriz de todos los cilindros (aunque otras proteínas pueden contribuir posteriormente). Bajo ciertas condiciones, esta proteína forma una malla de fibrilos que puede atrapar células, fragmentos de células o material granular. La formación de cilindros aumenta con un pH más bajo y donde hay estasis (flujo disminuido del filtrado urinario) u obstrucción de la nefrona por células o detritos celulares. Los cilindros comienzan a desintegrarse en orina diluida y alcalina o en la presencia de bacterias, las cuales probablemente contribuyen a la acidez disminuida. El tamaño y forma de los cilindros depende del lugar de su formación. Los cilindros grandes se observan en los túbulos dilatados o cuando hay estasis en los ductos colectores. Los cilindros delgados se presentan en túbulos comprimidos por tejido intersticial inflamado o por desintegración. Nota: mg/día = miligramos por día.
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