A la persona se le pide acostarse de lado en posición fetal con las piernas recogidas hacia el pecho. El área donde se va a insertar la aguja (parte baja de la espalda) se lava completamente, por lo que se puede sentir frío y humedad. Luego, se aplica una inyección de anestesia local en el sitio, que puede picar o arder al comienzo. Se presenta una sensación de fuerte presión cuando se inserta la aguja y, generalmente, se presenta un breve dolor a medida que la aguja penetra, el cual debe desaparecer en unos cuantos segundos. La molestia general va de leve a moderada. El procedimiento total tarda usualmente alrededor de 30 minutos, aunque puede tomar más tiempo. Pero la recolección real del líquido únicamente toma unos cuantos minutos.
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