Se le pide a la persona que se siente en el borde de una silla o de una cama con la cabeza y los brazos colocados sobre una mesa. La piel alrededor del área de la inserción se desinfecta y se cubre, luego se inyecta un anestésico local. La aguja utilizada para la toracentesis se inserta por encima de la costilla en la cavidad donde se encuentra el líquido. Se tiene una sensación de pinchazo al momento de inyectar el anestésico local y una sensación de presión cuando la aguja se inserta en el espacio pleural. En caso de presentarse dificultad respiratoria o dolor torácico agudo, se debe informar al médico.
|