El examen se hace para detectar y controlar la severidad de diversos tipos de anemia hemolítica o la desintegración de los glóbulos rojos. La hemoglobina (Hb), el principal componente de los glóbulos rojos sanguíneos, es una proteína que transporta el oxígeno fuera de los pulmones y lleva el dióxido de carbono hacia ellos. Una molécula de hemoglobina consta de dos pares de cadenas de péptidos (alfa globinas y betaglobinas) y 4 grupos hem, cada una con un átomo de hierro. A una tensión de oxígeno normal de 100 mmHg en los capilares pulmonares, entre el 95 y el 98% de la Hb se combina con oxígeno. En los tejidos periféricos donde la tensión del oxígeno es mucho más baja, éste se separa o disocia con facilidad de la Hb. La Hb libre de plasma se separa fácilmente en moléculas alfa y beta, que están enlazadas a una proteína sérica llamada haptoglobina y son tomadas por el hígado. Sin embargo, cuando los niveles de hemoglobina plasmática exceden de 50 a 200 miligramos por decilitro (mg/dl), que es la capacidad de la haptoglobina para enlazar la Hb, las moléculas libres alfa y beta pasan a la orina. La Hb plasmática, que no está enlazada a la haptoglobina ni ha sido removida por los riñones, puede cambiar a una forma llamada metahemoglobina.
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