La actividad de la renina plasmática (ARP) se mide como parte del diagnóstico y del tratamiento de la hipertensión. Los pacientes con hiperaldosteronismo primario tienen una producción de aldosterona elevada (para obtener más información ver el documento correspondiente al examen de aldosterona) asociada con una disminución de la actividad de la renina plasmática. Los pacientes con hiperaldosteronismo secundario (es decir, causado por una enfermedad renal o por una enfermedad renal vascular) tienen niveles plasmáticos elevados de aldosterona y de renina. Los pacientes también pueden hacerse examinar los niveles de renina y aldosterona en la hipertensión esencial con el fin de evaluar si son sensibles a la sal. Esto causa un nivel bajo de renina con niveles de aldosterona normales y ayuda a orientar al médico en la selección del mejor medicamento para estos pacientes. Los pacientes con hipertensión por baja renina, que sean sensibles a la sal, responden bien a los medicamentos diuréticos. La renina es una enzima liberada en la sangre por células especializadas del riñón, como respuesta a la carencia del sodio y/o al bajo volumen sanguíneo. La renina convierte el angiotensinógeno (una proteína liberada por el hígado a la sangre) en angiotensina I y ésta a su vez es convertida en angiotensina II por una enzima que se encuentra en las venas pulmonares. La angiotensina II actúa en la corteza suprarrenal estimulando la liberación de aldosterona, la cual actúa a nivel de los túbulos distales de los riñones disminuyendo la pérdida de iones de sodio y de líquido en forma secundaria, acción que tiene como efecto el incrementar la presión arterial. Además, la renina ocasiona la obstrucción de los vasos sanguíneos pequeños, lo cual causa a su vez elevación de la presión arterial.
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