Una gammagrafía renal es similar y, de hecho, puede ser una continuación de una gammagrafía de perfusión renal. Para este procedimiento, se le solicita a la persona acostarse sobre la mesa del escáner. Se ejerce presión (con un torniquete o con un brazalete utilizado para medir la presión sanguínea) alrededor del antebrazo con el fin de dilatar las venas del brazo. La parte interna del codo se limpia con antiséptico y se inyecta una pequeña cantidad de radioisótopo en una vena (el radioisótopo utilizado puede variar dependiendo de la parte de la función renal de particular interés en el estudio). Luego se libera la presión aplicada en el antebrazo para permitir que el isótopo viaje a través del torrente sanguíneo en forma de un pequeño "paquete" concentrado. Poco después se rastrean los riñones y se toman varias imágenes, cada una de las cuales dura 1 ó 2 segundos, para un tiempo total de gammagrafía de 30 minutos a 1 hora. Una vez que el procedimiento ha terminado, un computador analiza las imágenes y proporciona información detallada acerca de funciones renales particulares (como la velocidad de filtración glomerular que refleja la cantidad de sangre que el riñón filtra). Después de realizar la gammagrafía no se requiere ningún tiempo de recuperación. Es probable que se recomiende ingerir una buena cantidad de líquidos y orinar frecuentemente para ayudar a excretar el material radiactivo del organismo.
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