No existe radiación ionizante involucrada en este procedimiento y no se han presentado efectos secundarios significativos documentados de los campos magnéticos y las ondas de radio utilizadas hasta la fecha en el cuerpo humano. El medio de contraste intravenoso más común, el gadolinio, es muy seguro y aunque ha habido reacciones alérgicas documentadas con relación a este elemento, es extremadamente raro que sucedan. Si se utilizan sedantes, se pueden presentar riesgos asociados con el exceso de éstos. El técnico vigila los signos vitales del paciente, incluyendo el ritmo cardíaco y la respiración en la medida de lo necesario. Sin embargo, teniendo en cuenta que los efectos de los campos magnéticos fuertes sobre el feto no están bien documentados en este momento, a las embarazadas se les aconseja evitar los análisis por IRM. Una IRM generalmente no se recomienda para situaciones de trauma agudo, debido a que la tracción y el equipo de soporte vital no se pueden ingresar de manera segura al área del escáner y los tiempos del rastreo son relativamente prolongados.
|